Volumen 23. suplemento 3. Diciembre 2020

Epidemiología y fisiopatología de la COVID-19

Desde 2002, tras la epidemia de síndrome respiratorio agudo grave (SARS), expertos virólogos y epidemiólogos han alertado durante años de la posibilidad de una pandemia. En diciembre de 2019 se produjo un brote epidémico por un nuevo coronavirus, el SARS-CoV-2, que, a fecha de 2 de noviembre de 2020, ha causado 46.597.299 casos de infección en el mundo y 1.201.162 muertes. España es el segundo país con mayor incidencia de la Unión Europea, con 530,7 casos por 100.000 habitantes, con una tasa de letalidad del 4,5%.

La enfermedad COVID-19, causada por el coronavirus SARS-CoV-2, se ha extendido por todo el mundo. Se puede manifestar desde una forma asintomática hasta llegar a desarrollar un síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA). En este artículo se abordan aspectos relacionados con los factores de riesgo y las comorbilidades de los pacientes con COVID-19, así como el papel de las principales enfermedades respiratorias crónicas en su desarrollo y evolución, incluyendo la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el asma y las enfermedades pulmonares intersticiales difusas (EPID).

Factores de riesgo de la COVID-19. Papel de las enfermedades respiratorias crónicas

Fases clínicas de la COVID-19. Diagnóstico diferencial

La enfermedad COVID-19 es provocada por el virus SARS-CoV-2, que presenta una variedad de síntomas en los que el tiempo de evolución es un factor pronóstico muy importante en estos pacientes. Además se ha visto que algunos marcadores analíticos y las pruebas radiológicas pueden ayudar a predecir una evolución desfavorable.

El diagnóstico microbiológico de la infección por SARS-CoV-2 es de gran importancia por su repercusión clínica a nivel individual y para la elaboración de estrategias de salud pública para intentar frenar su propagación.

Actualmente la reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR) es la técnica de elección para el diagnóstico microbiológico del paciente sintomático por COVID-19, detectando material genético del virus en el organismo. Requiere un adecuado manejo de las muestras y un laboratorio bien equipado.

Diagnóstico microbiológico de la COVID-19

Medidas de protección individual y colectiva en la COVID-19

Las vías de transmisión del SARS-CoV-2 aún no están claras, siendo seguro su contagio por contacto y gotas. Los equipos de protección individual (EPI) deben ser utilizados de forma completa y correcta para disminuir el contagio entre los profesionales sanitarios, sin olvidar las medidas básicas de protección, prevención, aislamiento de los casos confirmados y cuarentena de sus contactos estrechos hasta determinar su diagnóstico.

Los datos clínicos que disponemos de la COVID-19 y la investigación llevada a cabo hasta la fecha han generado una amplia lista de medicamentos que potencialmente podrían emplearse o que se están empleando ya. Se han planteado diferentes dianas terapéuticas para combatir la enfermedad; según esto, podemos hablar de agentes antivirales, cuando actúan sobre el propio microorganismo; o bien inmunosupresores e inmunomoduladores, cuando el objetivo de tratamiento va dirigido fundamentalmente a prevenir o tratar la inflamación generada como consecuencia de esta infección.

Tratamiento farmacológico de la COVID-19

Tratamiento de soporte respiratorio de la COVID-19. Papel de las unidades de cuidados respiratorios intermedios

El COVID-19 se relaciona con el desarrollo de un síndrome de distrés respiratorio, en muchos casos con insuficiencia respiratoria aguda grave. Ante la falta de disponibilidad o la ausencia de criterios para ingreso en las unidades de cuidados intensivos (UCI) de estos pacientes, los neumólogos han tenido que reinventar la indicación y el modo de uso de las terapias de soporte respiratorio no invasivo (TSRNI), y con ello las unidades de cuidados respiratorios intermedios atendidas por neumólogos.

El nuevo virus ARN betacoronavirus 2 (SARS-CoV-2) se identificó por primera vez en China a finales del año 2019, como agente etiológico de la infección denominada COVID-19. Se manifestaba como neumonía grave hasta en el 20% de los casos, que puede producir un síndrome respiratorio agudo grave y aumento del riesgo de coagulación vascular diseminada y de enfermedad tromboembólica venosa. Además, en la COVID-19 se produce afectación de otros órganos y sistemas como artritis, miocarditis, vasculitis, miopatías, etc.

Pronóstico y seguimiento de la enfermedad. Protocolo de Neumomadrid para el seguimiento de pacientes con neumonía por COVID-19

Manejo perioperatorio de la COVID-19 en cirugía torácica

Los pacientes con COVID-19 sometidos a procedimientos torácicos mayores tienen un riesgo de mayor morbilidad y mortalidad. Resulta de vital importancia realizar una correcta priorización y evaluación preoperatoria de los pacientes que se van a intervenir con el objetivo de evitar infecciones nosocomiales y para optimizar su recuperación.